La Palabra de Dios nos anima a crecer continuamente. Pablo decía que “aunque no lo había alcanzado, todavía se esforzaba para lograrlo”.
No pares de crecer, no pares de aprender ni de perfeccionarte, porque te estancaras si lo haces.

Colosenses 1:9-10 dice: «Por lo tanto, no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos a Dios que los llene de conocimiento para entender su voluntad, y que les dé toda clase de sabiduría y entendimiento espiritual, para que asi vivan de una manera que de honor al señor y para que le agraden en todo. Que puedan dar una cosecha de toda clase de buenas obras y que crezcan en el conocimiento de Dios.»

Recuerda que: “Cuando dejas de aprender, dejas de crecer.”

 

Que tengas un excelente día, un abrazo grande.