El desbalance te va a llevar a la frustración, porque serás o muy rígido o muy débil; muy disciplinado o muy indisciplinado, muy trabajador o muy perezoso.

Ser balanceado significa que no haces mucho de una cosa y poca de otra…

 

Eclesiastés 3:1-8 declara que «Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo: tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de derribar, y tiempo de edificar, tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de lamentarse, y tiempo de bailar; tiempo de lanzar piedras, y tiempo de recoger piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de rechazar el abrazo; tiempo de buscar, y tiempo de dar por perdido; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de rasgar, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de odiar; tiempo de guerra, y tiempo de paz. »

 

Y Eclesiastés 7:16 nos dice «No seas demasiado justo, ni seas sabio en exceso. ¿Por qué has de destruirte?»

 

Recuerda que la falta de balance trae destrucción a tu vida.

 

Que tengas un día de gloria, abrazo grande.