Durante el día tomate muchas oportunidades para alabar a Dios.

Dele gracias por las bendiciones que recibes a diario, aprende a decirle a Dios cuán agradecido estás por todo lo que ha hecho.

 

Ser agradecido te vuelve más consciente de la presencia de Dios.

 

Salmos 100:4 declara «Entren por sus puertas con acción de agradecimiento, Por sus atrios con alabanza; Agradézcanle y bendigan su nombre.»

 

Recuerda que en la gratitud está la respuesta.

 

Que tengas un bendecido día, un abrazo grande.