Debemos aprender a reír en medio de la peor adversidad, aunque las cosas no estén saliendo como lo deseamos. Esto nos hace bien para nuestra alma y nuestro cuerpo.

La razón por la que estás triste es porque tienes malos pensamientos y no me refiero a que sean pensamientos lujuriosos, sino a pensamientos que traen temor, angustia y desconfianza.

 

Los días pueden ser arruinados por un mal pensamiento, así que piensa en cosas alegres y aprende a sonreír.

 

Prov. 12:14 dice que por el fruto de su boca cada cual se saciará de bien, y las obras de las manos del hombre volverán a él.

 

Recuerda que una mente desocupada, es un lugar ideal para que el enemigo trabaje.

 

Que tengas un bendecido viernes de gloria. Un abrazo grande.