Jueces 16:28 es un texto muy fuerte, muy poderoso, que narra una historia quizás un tanto dolorosa, trágica, pero que nos deja una enseñanza…

Jueces narra la historia de Sansón.

28 Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos.

 

TODOS PASAMOS POR SITUACIONES EN LA VIDA,

El problema está en que muchos en medio de esas situaciones dicen “Es que ya lo intente todo”…  cuando la verdadera realidad es que no has intentado todo, Porque si lo hubieras intentado todo, la realidad seria que ya lo hubieras alcanzado.

En medio de las dificultades, la única opción que tienes es encontrar, es buscar hasta encontrar la solución.

 

Cuanto tú decides en tu interior que tú no eres un perdedor, cuanto tú entiendes en tu interior, que eres un ganador, que fuiste echo para ganar, inmediatamente la única solución que encuentras… La solución que veras, será la de tu victoria.

 

TIENES QUE TOMAR UNA DECISIÓN… Seguirás siendo un hombre, una mujer,  que vive perdiendo, perdiendo y perdiendo. O decidirás ser alguien que decide VENCER o VENCER…

 

En tu lengua, en tus ojos, en tu corazón… Lo único que tiene que existir es VICTORIA, victoria en todo, porque fuiste creado por Dios, a imagen y semejanza de Él y el es un vencedor. Fuiste echo por Dios para vencer, no para perder.

 

La única manera que tienes de ser un ganador, es cuanto tu no permites nunca otra OPCIÓN e tu vida

Si quieres ser un vencedor, tienes que sacar de ti la palabra no puedo, es imposible, tienes que sacar de ti la palabra perdida, derrota, Hay que sacar de nuestra mentalidad la posibilidad alguna de NO GANAR.

Necesitamos tomar una actitud diferente.

 

Alguna vez escuche hablar sobre MARFIL, El Ingeniero Aeroespacial Eduardo Marfil,

El formulo una ley allá por 1949… y esta ley habla de que si algo tiene posibilidad de salir mal, sin duda saldrá mal.

Marfil quedo muy reconocido por esta ley, porque él hablaba de que si existía una muy pequeña posibilidad de que algo no funcione (por más pequeña que fuere), entonces no va a funcionar…

 

Y cuando leía eso… Dios hablo a mi corazón y me hizo entender que, muchas de nuestras pérdidas existen, porque dentro de nuestro corazón aún existen posibilidades a perder…

 

LA BIBLIA HABLA QUE LA FE ES LA POSIBILIDAD DE VICTORIA.

Es decir: La palabra dice que la Fe es “CERTEZA”, es “CONVICCIÓN”, es tener la certeza, la seguridad sin dudar, sin dar espacios, sin dar oportunidades a perdidas… Esto es FE, es una decisión más fuerte.

 

El Apóstol Pablo habla en 2 CORINTIOS 1:7 en adelante y él dice “en mí no existe el sí y el no, adentro de mí, solo existe el sí”… en Cristo, no puede ser un poco SI y un poco NO.

Tenemos que tener una decisión clara, tenemos que tener firmeza…

Pablo habla allí en el v19 y dice…

19 Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí por medio de él; 20 porque todas las promesas de Dios SON EN ÉL SÍ, y por medio de él Amén, a nosotros, para la gloria de Dios.

 

Lo que Pablo estaba diciendo es “NO HAY TERMINO MEDIO”…

 

Leía en el la palabra de Dios y notaba que TODAS LAS PROMESAS DE DIOS, SON ÚNICAMENTE A LOS VENCEDORES…

 

Note que no hay premios para los perdedores, No hay promesas a perdedores, No hay expectativa alguna de cosas buenas a perdedores…

Y sabes, el cielo también es de los vencedores…

 

Note algo que me parece interesante…

En un entrenamiento, los perdedores entrenan junto con los vencedores.

 

En una carrera, en una competición usted puede encuentra personas de todas las edades, de diferentes disciplinas… Allí están, todos juntos…

Es más, note que aun el esfuerzo del perdedor y el esfuerzo del vencedor son similares, son muy parecidos.

Si usted mira a toda esa gente en la carrera preparada para correr, usted no mira y dices este es el perdedor o este es el ganador… No claro que no, ahí están los dos… están juntos…

Posiblemente estén juntos en la línea de largada… o están juntos calentando, preparándose, luchando juntos…

La mayoría tuvieron que dejar muchas cosas de lados, Ambos soñaron un sueño grande, Ambos soñaron con el triunfo…

Pero aun así, uno va a ganar y el otro va a perder…

 

Ahora bien, el punto es SI VAMOS A ESFORZARNOS, ¿POR QUÉ PERDER?…

_ ¿Por qué ser siempre de los que pierden?,

_ ¿Por qué no luchar en la vida para ganar?

_ ¿Por qué no correr la carrera de la vida como para ganar el premio?

 

Pablo lo decía de esta manera.

¿No saben ustedes que los corredores en una carrera, todos corren, pero solo uno recibe el premio? Pues bien, entonces, Corran de tal manera que lo alcancen. […] Si bien ellos, lo hacen para obtener una corona corruptible, más nosotros una incorruptible” (1 Corintios 9:24, 25)

 

En el libro de Romanos,  nos presenta un principio espiritual Importantísimo:

Él nos dice que somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó, es decir, por medio de Jesucristo.

Pero lo más curioso es que, a pesar de tener esta gran promesa de parte de Dios, muchos cristianos viven una vida de derrota, de pérdidas y de fracaso.

 

¿Conoce alguna persona a su alrededor que tal vez ha escuchado de la Palabra, la conoce, pero aun así vive una vida carente de resultados?

O tal vez, nosotros mismo, ¿Cuántas veces hemos llegado a experimentar que el enemigo pareciera que toma ventaja en un área específica de nuestra vida y no nos deja avanzar?

 

Si hay algo que no podemos ignorar es que, a lo largo de las Escrituras, la naturaleza de Dios siempre expresa victoria y triunfo, y por eso todas sus promesas para nosotros son en el sí y en el amén, porque Él se mueve por medio de la fe, en esa certeza de que lo que el dijo que va a suceder, sucederá…

Él no se mueve en la duda, en la incredulidad, en el negativismo, ni mucho menos en la derrota.

Con Dios no hay opciones intermedias, ¡Él nos ha llamado a vencer o vencer!

 

 

LA DERROTA TIENE INGREDIENTES MALIGNOS.

Veía en la vida de Sansón, que pasa en una persona cuando no gana, cuando no vence.

Sansón es un claro ejemplo de lo que sucede cuando alguien no vence.

 

 

Lo primero que la biblia nos muestra cuando una persona no vence, no gana es que:

  1. LA PERSONA PIERDE SUS FUERZAS.

La biblia habla que la fuerza dejo la vida de Sansón.

No sé si alguna vez paso lo mismo con usted, O si alguna vez escucho a alguien decir “es que no tengo más fuerzas para seguir”…

Cuando usted acepta una perdida como si nada… viene lo que se llama efecto domino.

Una perdida perdida, un fracaso trae otro y otro a tal punto que nos roba las fuerzas, las ganas de continuar.

 

Cuando viene una perdida a tu vida y tú dices no hay problema, solo es una perdida, cuidado!!! Porque no es una sola pérdida, es el principio que quiere entrar y tú tienen que hacer todo lo que este a tu alcance (ayunar, clamar, adorar) para rechazar eso sobre tu vida, porque tú has sido creado por Dios para vencer…

Dios hoy quiere renovar tus fuerzas…

 

 

Lo segundo que sucede en las personas es que…

  1. SE ALEJAN DE DIOS.

La biblia habla que Jehová se había apartado de Sansón.

He aprendido que Dios es el vencedor, Dios tiene toda la victoria, Él es el resumen de toda victoria que existe.

Y tu cuando camina en victoria. Estas caminando en Dios.

 

Cuando tú aprendes a depender del Espíritu Santo en tu vida hay victoria…

Pero note que lo contrario de esta frase es que cuando dejas de vivir como un vencedor, es porque dejas de depender de Él… dejas de percibir su presencia…

Sansón había dejado de percibir, No se dio cuenta que Dios ya no estaba con el.

 

Dios respira victoria, todos sus pasos son pasos de victoria. Aprende a depender de Él y vivirás en victoria.

 

 

La tercera cosa que pasa cuando tu pierdes es que

  1. EL ENEMIGO TOMA A QUIEN PIERDE…

El enemigo es amo y señor de los perdedores… ¿Es duro leer eso? pero esa es la realidad, dice que los filisteos agarraron a Sansón y lo pusieron a trabajar para ellos, haciendo el trabajo pesado.

 

Cuando vivimos tomando de la perdida para nuestras vidas, el enemigo nos abraza, nos toma para él, y nos esclaviza.

Pero Dios te ha hecho libre, te ha hecho un vencedor, el té ha dado la victoria, y tú tienes que permanecer en victoria.

 

LA DERROTA ES EL MEDIO AMBIENTE, DONDE EL ENEMIGO VIVE Y TRABAJA.

 

Ese no tiene que ser tu medio ambiente, fuiste creado por Dios para vivir en Cristo, y en Cristo hay VICTORIAS.

La mayor bendición de Dios para tu vida hoy, es que tú comprendas como la derrota y la victoria están en dos caminos completamente diferentes.

 

 

Ahora bien, cuando el enemigo abraza al que vive en derrota un abismo trae otro abismo y por eso la cuarta consecuencia de vivir en derrota es que:

  1. QUEDA CIEGO…

Cuando usted acepta vivir en derrota el enemigo te saca la visión.

La biblia narra que los filisteos habían perforados los ojos de Sansón y le quitaron sus ojos…

 

La visión es tan preciosa, porque cuando tienes visión, tienes un destino.

Cuando tienes visión sabes hacia dónde vas, sabes dónde quieres llegar, es por eso es que tenemos que cuidar nuestra visión.

 

Sansón dice que volvió a clamar a Dios,

Sansón volvió su corazón a Dios y el Espíritu de Dios vino sobre él, las fuerzas vinieron sobre él y la mayor victoria de Sansón vino en aquel momento…

 

 

 

Quizás hoy  te encuentras luchando, casi ya sin fuerzas… hasta quizás medio como que los golpes de la vida ya no te dejan ver con claridad…

Pero déjame decirte “Estas a tan solo un raund más de tener el título de tu victoria”

Tú no eres de los perdedores, Tú has sido creado por Dios para VENCER O VENCER.

 

Alguien le pregunto a un boxeador muy reconocido por sus títulos, ¿Que es lo que te hizo alcanzar tantas victorias a tal punto de tener el título de oro?

A lo cual la respuesta fue: _ Simple, tan solo aguante un golpe más, que el otro.

 

Aguanta un poco más, no bajes los brazos, porque por tus venas corre sangre de vencedor.

Un abrazo grande, que tengas un excelente día, todo el día, todo los días.